La Practica del Tai Chi & Qi Gong mejora la salud Cardiovascular

DSC_0071 copiaEl Tai Chi es un deporte que, desarrollado originalmente como arte marcial en la antigua China, se caracteriza por la realización de movimientos suaves y fluidos. En consecuencia, el Tai Chi facilita la estabilidad postural y la relajación de quien lo practica, razón por la que es un ejercicio gimnástico ampliamente recomendado para personas de todas las edades. Pero sus beneficios no acaban ahí: de manera similar a como ocurre con otras prácticas deportivas o ‘de meditación’ de la antigua China –como el Chikung–, el Tai Chi también mejora la salud y el bienestar de las personas con enfermedades cardiovasculares, caso de la hipertensión arterial y el ictus. O así lo confirma un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad del Deporte de Shanghái (China) y publicado en la revista «Journal of the American Heart Association».

Como explica Yu Liu, co-autor del estudio, «los ejercicios tradicionales chinos son una intervención prometedora y de bajo riesgo que podría ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades cardiovascular. Así, el objetivo de nuestro trabajo ha sido determinar, en base a la evidencia científica, los beneficios tanto físicos como psicológicos de estos ejercicios cada vez más populares».

Más y más beneficiosIMG_3773

Los autores evaluaron las evidencias alcanzadas en 35 estudios que, desarrollados con un total 2.249 participantes de 10 países, tuvieron por objetivo evaluar los efectos de los deportes tradicionales chinos –entre otros, el Tai Chi y el Chikung– sobre la salud cardiovascular.

Los resultados alcanzados en la revisión –o ‘metanálisis’– de los estudios mostraron que la práctica de estos ejercicios se asociaba con una reducción promedio de más de 9,12 milímetros de mercurio (mmHg) en la presión arterial sistólica y de más de 5 mmHg en la presión arterial diastólica. Es decir, los resultados constataron la eficacia de la práctica de este tipo de ejercicios en el tratamiento de la hipertensión arterial.

“Los ejercicios tradicionales chinos mejoran la calidad de vida de los pacientes con enfermedades cardiovasculares” –Chen Pei-Jie

Es más; las personas que practicaba estos deportes tradicionales chinos también experimentaron una reducción significativa de los niveles de colesterol HDL –el denominado ‘colesterol malo’– y de triglicéridos. Y como destaca Chen Pei-Jie, director del estudio, «la práctica de estos ejercicios también pareció mejorar la calidad de vida y reducir la depresión en los pacientes con enfermedades cardiovasculares».

¿Resultados en entredicho?

Entonces, y cuando menos en lo que respecta a la salud cardiovascular, ¿hay algo que estos ejercicios no puedan mejorar? Pues según reconocen los propios autores, «los ejercicios tradicionales chinos no conllevaron una mejoría significativa de la frecuencia cardiaca o de la capacidad aeróbica de los participantes. Y de la misma manera, tampoco observamos una mejora en los resultados en los cuestionarios sobre salud general».

Sea como fuere, el estudio confirma el beneficio asociado a la práctica de este tipo de ejercicios. Pero quizás no tanto así la magnitud de este beneficio. Y es que como refieren los editores de la revista, «si bien la revisión ofrece una buena visión general del impacto de los ejercicios tradicionales chinos sobre los factores de riesgo cardiovascular, presenta ciertas limitaciones metodológicas, caso del criterio de inclusión, diferente según el estudio analizado; un seguimiento de los participantes de menos de un año; o la evaluación de los resultados por investigadores que sabían a qué grupos de ejercicio se habían asignado los participantes, lo que podría conllevar un potencial sesgo de estos resultados».

 

 

  • Con información de la cadena abc.es

Practicar Tai Chi aumenta el tamaño del cerebro


E
n un reciente estudio en conjunto dirigido por científicos de la Universidad de Florida (EE UU) y de la Universidad Fudan de Shanghai (China) se ha demostrado que los adultos que practican Tai Chi tres veces por semana tienen mayor volumen cerebral y mejores resultados en test de memoria y razonamiento, según informan los resultados publicados por la revista Journal of Alzheimer’s DiseaseContrario a este resultado el grupo de control de personas que no practicó este ejercicio durante el mismo período de tiempo (8 meses) sufrió una ligera reducción en el tamaño del cerebro, que se relaciona con el envejecimiento, el deterioro cognitivo y la demencia.

Los investigadores sostienen que el ejercicio aeróbico está asociado con la producción de factores del crecimiento en el cerebro. Tras los resultados obtenidos, resta confirmar si actividades como el Tai Chi, que incluyen un componente de ejercicio mental, pueden tener efectos similares o incluso superiores a otras formas de ejercicio físico, ayudándonos a mantenernos tanto física como intelectualmente activos a medida que envejecemos. “Nuestros hallazgos sugieren que la razón de que diversos estudios epidemiológicos muestren que los sujetos que practican más ejercicio o son socialmente más activos tengan menor riesgo de padecer alzhéimer es que estas actividades hacen crecer regiones críticas del cerebro humano”, afirma James Mortimer, profesor de epidemiología en la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Sur de Florida y coautor del estudio.

 

El Tai Chi simula el efecto de medicamentos y disminuye la presión arterial

El Tai Chi puede disminuir la tensión arterial en gente mayor de manera tan efectiva como los medicamentos y el ejercicio aeróbico, como sugiere un nuevo metaanálisis.

 

Esta tradicional disciplina china ofrece una posibilidad a personas mayores que no pueden o no quieren ejercitarse de manera extenuante, según la doctora Linda Pescatello, de la Universidad de Connecticut en Storrs.

 

“El TaiChi es de baja intensidad, social y su modalidad puede resultar muy atractiva para adultos mayores”, dijo a Medscape Medical News. Esto significa que “ellos pueden volverse más asiduos a él que a otros tipos de ejercicio”.

 

También agregó que el TaiChi provee de otros beneficios, como mejoras en el equilibrio. La Dra. Pescatello y su coautor Yin Wu, maestro de artes, también de la Universidad de Connecticut. Presentaron sus descubrimientos en la edición del 2016 de la Reunión Anual del Colegio Americano de Medicina del Deporte.

Viene a la cabeza de los resultados de las pruebas SPRINT, recientemente reportadas en Medscape Medical News, que demostró que es beneficioso para personas con 75 años y mayores el mantener un tensión sistólica de 120 mmHg, que es menor a los parámetros actuales. Pero los medicamentos antihipertensivos pueden ocasionar efectos adversos y los ejercicios aeróbicos pueden resultar difíciles o incómodos; particularmente para gente con comorbilidades, como la osteoartritis.

Para entender qué tan efectiva la alternativa del Tai Chi puede ser, los investigadores recurrieron a la literatura médica buscando relacionar los resultados de diversas investigaciones pequeñas. Encontrando 28 estudios diferentes sobre el Tai Chi donde se hacían mediciones de la presión arterial y determinaron que eran de mediana calidad. Los estudios consistían en un grupo de gente de 1296 individuos que practicaban Tai Chi contra otro de 919 individuos que sirvieron como grupo de control que no realizaba ejercicio alguno.

La edad promedio de los grupos era de 62.1 años, el promedio del índice de masa corporal era de 25.8kg/m2, la presión sistólica promedio era de 135.5 mmHg y la presión diastólica promedio era de 80.5 mmHg. El 62% de los individuos eran mujeres, 56% eran asiáticos y el 39% eran caucásicos. En promedio, el Tai Chi fue realizado por 61.1 minutos por sesión, 2.9 veces por semana, por 20.6 semanas.

 

La presión sistólica y diastólica disminuyen.

 

Durante este tiempo, el promedio de disminución de la presión sistólica fue de 6 mmHg y de la diastólica fue de 3 mmHg. “Los resultados son comparables con los de medicamentos antihipertensivos de primera línea”, dijo la Dra. Pescatello, “son consistentes con lo que ha sido prescrito”.

 

 

Los investigadores también descubrieron algunas tendencias dentro de la información. En primer lugar, descubrieron que la reducción en la presión sistólica fue mayor en personas que realizaban Tai Chi de manera más frecuente. Cuando el Tai Chi era realizado más de tres veces a la semana, el promedio de reducción en la presión sistólica era de 9.6 mmHg, cuando era practicado tres veces a la semana, la reducción promedio era de 5.3 mmHg, y cuando era practicado menos de tres veces por semana, el incremento promedio en la presión sistólica era de 1.1 mmHg.

En los estudios para los cuales el principal resultado era la presión arterial, el promedio de reducción en la presión sistólica fue de 9.1 mmHg en contraste con aquellos en los que era un objetivo secundario cuya reducción promedio fue de 1.3 mmHg. Después de que los investigadores combinaran esos dos resultados, demostraron que cuando la presión arterial era un objetivo primario, el promedio de reducción en la presión sistólica en individuos que realizaban Tai Chi más de tres veces a la semana era de 13.6 mmHg.

El promedio de reducción en la presión diastólica fue mayor en los individuos que presentaban una presión en reposo mayor que aquellos que presentaban una menor (4.0 vs 0.1 mmHg). Así mismo, las reducciones en la presión diastólica fueron mayores en los estudios en los que existía un riesgo de sesgo mayor.

Los investigadores señalaron que todos los estudios analizados definían al Tai Chi como una actividad física de baja intensidad con enfoques en la respiración y en la relajación. Pero la mayoría no hablaba de la intensidad de los ejercicios de Tai Chi, el tipo de técnicas de relajación o respiración y tampoco de como median la presión arterial, lo cual representa una limitante para el metaanálisis.

El Tai Chi puede reducir la presión a través de una variedad de mecanismos. Por ejemplo: puede reducir el estrés o mejorar el control autónomo, explicó Wu. “Este estudio demuestra que no necesitas realizar un ejercicio demencialmente intenso para obtener beneficios cardiovasculares”, según la Dra. Sarah Herrick, del Colegio de Artes Liberales de Massachusetts en North Adams.

Durante la misma sesión de carteles, ella presentó un estudio que demostraba que el Yoga disminuía los niveles de ansiedad y que el ritmo cardiaco varia durante las sesiones de Yoga.

El Yoga también ha demostrado capacidades para reducir los niveles de presión arterial, señaló Wu.


 

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La Naturaleza del Equilibrio y el Tai Chi Chuan

Holly SweeneyScience in Tai Chi

La Naturaleza del Equilibrio y la Práctica del Tai Chi Chuan

Del “Yang Family Journal”  – Unidad de Investigación del Tai Chi Chuan  “Looking through the Lens of Science” de la Familia Yang en Seattle USA. por  Holly Sweeny.

Traducción: Miguel Espinoza, adaptación: Javier Chibras  – Familia Yang de México Copyright_symbol_9

 


1La habilidad de mantenernos erguidos en equilibrio es muy buscada en los inicios de nuestra juventud y después en nuestros años de ancianidad. El talento de mantener el equilibrio en una postura completamente erguida es única en los seres humanos y es su capacidad física más preciada. Invertimos más tiempo en aprender a equilibrarnos que cualquier otra criatura. Conforme envejecemos, algunas veces sentimos menos confianza en nuestra habilidad de equilibrarnos. Perder la habilidad del equilibrio nos hace temerosos de las actividades del día a día, amenaza nuestra independencia y lastima nuestra autoestima. Caer o el miedo a caer son considerados como amenazas serias a la salud de los ancianos.

En los Estados Unidos, el Centro Nacional de Control y Prevención de Enfermedades (NCDCP por sus siglas en inglés), se han invertido millones de dólares en investigación relacionada con las caídas. El Tai Chi encabeza la lista de programas de prevención de caídas que la NCDCP promueve, así mismo, la NCDCP ha aprobado fondos adicionales para investigar los beneficios del Tai Chi para la salud y seguridad pública. Es la premisa de este artículo que el estudio y práctica regular del Tai Chi ayuda a las personas a encontrar el equilibrio estando de pie o moviéndose erguidos. Conforme a esa idea, veremos lo que la ciencia tiene que decir sobre el equilibrio y después veremos como el Tai Chi dirige los diferentes componentes del equilibrio.

2En el mundo de la ciencia, la definición generalmente aceptada de equilibrio es la capacidad de mantener el centro de gravedad del cuerpo sobre su base de soporte. En adición a esta motivación, algunos científicos se han interesado en examinar las ventajas biomecánicas de caminar equilibrándonos erguidos, asumiendo que la naturaleza prefiere la eficiencia en cuanto le es posible. Biomecánicamente, el andar humano por el terreno en dos piernas gasta menos energía que recorrerlo en cuatro piernas. El tipo de marcha de los humanos es uno de los inventos más eficientes de la naturaleza, implica un mínimo esfuerzo muscular debido a que las piernas son columpiadas como péndulos aprovechando un momentum rítmico en lugar de energía muscular. Muchos investigadores han definido al caminar como uno de los pasos más importantes en la evolución humana.

La teoría de sistemas establece que: “un sistema, por definición, en un conjunto organizado de partes (subsistemas) que interactúan entre ellos de manera que generan propiedades únicas que se expresan en todo el sistema. En otras palabras, los sistemas generan comportamientos únicos que emergen de un complejo grupo de interacciones de subsistemas/sistemas/suprasistemas”.

La aplicación de la teoría de sistemas al fenómeno del movimiento humano creó investigación científica. Descubrimientos interesantes emergieron de esta nueva investigación y uno de los descubrimientos más importantes fue que la flexibilidad del comportamiento es lograda a través de la práctica y la repetición y que con la repetición los patrones de movimiento se hacen más adaptables y menos rígidos o estereotípicos. “La práctica y la experiencia permiten la organización de sistemas de acción para cumplir un fin práctico…en vez de adquirir un programa motor, el individuo desarrolla una habilidad. Esa habilidad es la de usar información para coordinar movimientos y posturas de manera flexible para cumplir una tarea”. En otras palabras, podríamos definir el equilibrio como una habilidad compleja en vez de una función del sistema nervioso.

3Otros investigadores de sistemas de acción hicieron importantes observaciones acerca del equilibrio. Descubrieron que equilibrarse mientras se realiza una actividad es dependiente de ajustes posturales anticipados. Demostraron que los cambios posturales preceden los movimientos necesarios para realizar la tarea y esos cambios preparan el cuerpo para equilibrarse. Esta actividad postural anticipada que previenen a la persona de perder el equilibrio mientras realizan diferentes actividades. Estos descubrimientos indicaron que la cognición es un componente importante de la habilidad de equilibrarse.

La “cognición” es definida como el proceso de saber, percibir y recordar. En referencia al movimiento humano, la cognición es el saber lo que se quiere hacer (por ejemplo “cepillar rodilla izquierda, empujar a la derecha”), percibir lo que se hace conforme se está en movimiento (qué tanto tu “cepillar rodilla izquierda, empujar a la derecha” se parece al que tu maestro te enseña), y recordar lo que hiciste para poder hacerlo de nuevo. Los comentarios del maestro Yang Zhenduo respecto al estudio del Tai Chi, yendo de la “aproximada” a la “detallada” a la “refinada” práctica es una perfecta descripción de cómo la cognición afecta la práctica y la práctica afecta a la cognición.

Antes de realizar cualquier movimiento, nuestro sistema nervioso necesita anticipara cómo equilibrar el cuerpo conforme se desplaza. Esta activación anticipada de los músculos posturales está basada en la experiencia y en el proceso de cognición. Estudios han demostrado que la falta de habilidad de anticipar y preparar adecuadamente los sistemas de control postural para el movimiento entre los adultos mayores estaba relacionada con la pérdida del equilibrio. También se demostró que los adultos mayores mostraron una mejoría proporcionalmente mayor durante las pruebas de equilibrio que los individuos más jóvenes si dichas pruebas eran repetidas en múltiples ocasiones. Esto sugiere que los adultos mayores intuitivamente confían más en la cognición que en su reactividad para controlar el equilibrio.

4En adición a la cognición, hay factores psicológicos que contribuyen a la habilidad de equilibrarse. Las tres grandes características en esta categoría son: el sistema vestibular, la visión y la propiocepción.

El sistema vestibular, localizado en el oído interno, resuelve conflictos del equilibrio a través de una serie de complejos canales semicirculares que son capaces de percibir la aceleración y giros. Las personas con problemas vestibulares pueden ser ayudadas con ejercicios que los ayudan a confiar más en la visión y propiocepción. Los movimientos de Tai Chi como el de “agitar las nubes”, que combinan movimientos de giro de cabeza con enfoque visual que son similares a los movimientos usados en la terapia vestibular. También, el Tai Chi hace énfasis en generar una “raíz” en los pies como ejemplo de cómo usamos la propiocepción para aumentar la confianza en nuestro sentido del equilibrio.

Investigación realizada sobre el equilibrio ha encontrado consistencias en que una discapacidad visual, causada por condiciones de escasa iluminación o por una pobre capacidad visual, afecta nuestra habilidad de equilibrarnos. La mayoría de nosotros conoce la relación entre la visión y el equilibrio debido a la experiencia propia. El proceso de envejecimiento frecuentemente reduce la capacidad visual y esta es una consideración importante cuando estudiamos el equilibrio en adultos mayores. Confiar más en la propiocepción ayuda a reducir el impacto de la pobre visión en el equilibrio.

5La propiocepción es el fundamento de todos nuestros movimientos y de la habilidad de equilibrarnos. Es el sentido que nos permite conocer la posición de nuestras extremidades, la cantidad de tensión en nuestros músculos, qué tanto nuestras articulaciones están dobladas y la cantidad de presión que sentimos dentro de las articulaciones. La propiocepción puede ser descrita como un GPS interno que mapea nuestra estructura y mecánica corporal de momento a momento. El desuso, más que el envejecimiento, reduce nuestra habilidad propioceptiva. Entre las tres grandes características del equilibrio, la propiocepción parece ser el más robusto, entrenable y durable sentido durante nuestra vida.

De cualquier modo, es importante tener en mente que la interacción entre estos tres sistemas es lo que nos permite equilibrarnos. Esta interacción es una función del sistema nervioso y nuestro sistema nervioso demuestra “plasticidad” a través de nuestra vida.

La “plasticidad” describe la habilidad de nuestro sistema nervioso para realizar cambios estructurales en respuesta a demandas internas y externas. Uno de los cambios estructurales que nuestro sistema nervioso es capaz de hacer durante nuestra vida es la capacidad de seguir generando dendritas. Las dendritas son prolongaciones alargadas con forma de tentáculo que reciben estimulación y pasan información al cuerpo de la neurona. Las neuronas son las células nerviosas que permiten al sistema nervioso intercambiar información a través del cuerpo y dirigir el movimiento. Cada dendrita está ramificada para recibir múltiples conexiones de otras neuronas. Esta red de información nos permite integrar múltiples piezas de información sensorial para lograr realizar actividades complejas como equilibrarnos. En el idioma de los 10 Principio de la Práctica del Tai Chi de Yang Chengfu, el “bosque de dendritas” ayuda al sistema nervioso a unificar lo interno con lo externo. El crecimiento de las dendritas es el ejemplo perfecto de “úsalo o piérdelo”. El número de dendritas que podemos usar está determinado por la exigencia en los desafíos que le ponemos a nuestras habilidades y qué tanto practicamos para mantener dichas habilidades.

Este articulo ha investigado los componentes necesarios para producir equilibrio, definir equilibrio como la capacidad de mantener el centro de gravedad sobre la base de apoyo mientras se está estático (equilibrio estático), mientras nos desplazamos (equilibrio dinámico) y mientras espontáneamente afrontamos el entorno (equilibrio adaptativo). Los elementos que parecen ser esenciales para el desarrollo del equilibrio son la motivación, ciertas capacidades físicas, la cognición y la integración sensoria.

Hemos evolucionado para querer equilibrarnos erguidos, que es completamente diferente a decir que evolucionamos sabiendo cómo hacerlo. Nosotros tenemos que aprender a equilibrarnos, nosotros no nacemos sabiendo cómo hacerlo. Para poder seguir equilibrándonos durante nuestra vida, debemos querer continuar aprendiendo cómo hacerlo.

6Mientras más practiquemos mejores seremos.

La manera en la que se practica Tai Chi se dirige a los diferentes tipos de equilibrio. Las posturas individuales de Tai Chi dan la oportunidad a los estudiantes de practicar el equilibrio estático con diferentes grados de dificultad. Las formas de Tai Chi, que son secuencias de posturas conectadas a través de movimientos transicionales, desafiando las capacidades de equilibrio dinámico. Practicar Tai Chi en grupo y en diferentes ambientes proporciona práctica para el equilibrio adaptativo. Tai Chi Tui Shou (push hands) provee la práctica más rigurosa requerida para los tres tipos de equilibrio.

El Tai Chi desarrolla capacidades físicas que el simple hecho de caminar no podría. Las posturas de Tai Chi en las que se flexiona y baja la rodilla desarrollan la fuerza en los músculos extensores de la cadera y la pierna. El incremento en la fuera de dichos músculos nos ayuda a estabilizarnos conforme nos movemos, evitando que el torso se tambalee hacia el frente. La manera en que el peso se transfiere de una pierna a la otra cuando se practica Tai Chi es completamente diferente a cuando se camina y requiere mucho más esfuerzo muscular. La transferencia lenta y controlada del peso mantiene un número alto de unidades motoras musculares, por lo tanto, contribuye a incrementar la fuerza general. La mecánica de los movimientos de Tai Chi son más parecidos al correr que al caminar. Justo como cuando se corre, nos movemos de una pierna de soporte flexionada a una extendida hacia delante. Como correr en cámara lenta, gradualmente flexionamos la pierna adelantada mientras estiramos la pierna posterior para transferir el peso de una pierna a la otra. En Tai Chi, flexionamos y estiramos las piernas como si se comprimieran y liberaran resortes. Este patrón de tensión y liberación condicionan nuestros tendones.

La variedad de movimientos de Tai Chi y la precisión en su desempeño da habilidades cognitivas con bastante entrenamiento. Un experimentado practicante de Tai Chi conoce más de 100 posturas diferentes y muchos más movimientos de transición que conectan una postura con la siguiente en un flujo continuo de movimiento que puede tomar hasta una hora en completar la secuencia completa de una forma de Tai Chi. Lleva mucho tiempo de habilidad cognitiva para recordar, anticipar y seguir tantos movimientos discretos. Los aspectos cognitivos de la práctica del Tai Chi dan a los estudiantes un enorme repertorio de estrategias anticipatorias de equilibrio.

Captura de pantalla 2016-01-28 a las 22.56.27La práctica del Tai Chi incluye una aplicación constante de integración sensorial. Por ejemplo, la posición de “preparación” (yu bei shi) al inicio de cada forma representa una específica e intensa observación sensorial: ¿está mi cabeza derecha? ¿se encuentra mi espalda levantada y mi pecho hundido? ¿está el área de mi cintura suelta? ¿mis hombros están relajados? ¿mi espíritu elevado? ¿ mi mente está quieta?. Conforme progresa el estudiante en la práctica del Tai Chi, el reto de integrar la información sensorial aumenta, llevando a un increíble refinamiento sensorial- la habilidad de percibir más allá de la estructura y sentir la energía e intención.

Pero, como todo practicante de Tai Chi sabe, todo se debe a la práctica. Y la práctica es impulsada por la motivación y la motivación por el espíritu. Si puedes elevar tu espíritu y practicar Tai Chi todos los días, mejorarás tu equilibrio. La ciencia está de tu lado.


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